Transparencia
Información pública accesible, comprensible y reutilizable en formatos abiertos.
El Estado Abierto no es un área más de trabajo: es el marco conceptual que da sentido y coherencia a todo lo que hace la Fundación. Los tres motores (Observatorio, Contraloría Ciudadana y Academia), las seis líneas de trabajo y las siete vicepresidencias comparten esta orientación fundamental: construir un Estado que se pueda entender, evaluar y mejorar de forma colaborativa entre actores públicos, privados, la academia y la sociedad civil.
El Estado Abierto es aquel que trasciende la sola publicación de información y avanza hacia una relación distinta con la ciudadanía: una relación donde el Estado escucha demandas, explica sus decisiones, permite hacer seguimiento a los resultados y habilita la participación en el diseño y evaluación de las políticas públicas.
«Un Estado Abierto es aquel que se puede entender, evaluar y mejorar en un trabajo colaborativo, basado en la confianza entre actores públicos, privados, la sociedad civil y la academia.»
Este enfoque, promovido internacionalmente por la Alianza para el Gobierno Abierto (OGP) y la CEPAL, se apoya en cuatro pilares que orientan tanto la agenda pública como el trabajo institucional de la Red.
Los cuatro principios del Estado Abierto son universales, pero la colaboración es lo que los une: es el método que convierte los principios en práctica institucional cotidiana.
Información pública accesible, comprensible y reutilizable en formatos abiertos.
Espacios institucionalizados donde la ciudadanía incide en decisiones y evaluaciones.
Explicar decisiones, mostrar resultados y responsabilizarse de compromisos asumidos.
Herramientas digitales, datos abiertos e inteligencia artificial al servicio de lo público.
La colaboración es el método que articula los cuatro principios y los convierte en práctica.
Marco basado en los documentos rectores de la Alianza para el Gobierno Abierto (OGP) y en el estudio CEPAL LC/TS.2025/14.
El Estado Abierto no es una casilla aparte: es la lente que permite entender por qué cada motor y cada vicepresidencia existen, y cómo se articulan entre sí.
Produce datos abiertos reutilizables que operacionalizan la transparencia con estándares metodológicos rigurosos.
Habilita la participación ciudadana y la rendición de cuentas a través de canales de denuncia, mapas públicos e incidencia colectiva.
Forma a las personas que aplican los principios en el día a día institucional: sin capacidades no hay Estado Abierto real.
Las 6 líneas —integridad, transparencia, Estado abierto, prevención, ética, cumplimiento— traducen los principios en agendas sectoriales concretas.
Cada Vicepresidencia articula un ámbito estratégico —público, privado, académico, integridad, contraloría, comunicaciones, estado abierto— desde la mirada colaborativa.
La Unidad de IA e Innovación de la Dirección Ejecutiva pone tecnología emergente al servicio de la trazabilidad, el análisis y la accesibilidad.
RIEA propone extender los principios del Estado Abierto —transparencia, participación, rendición de cuentas e innovación— al ámbito corporativo, público y privado. Es lo que denominamos Gobierno Abierto Corporativo (GAC): un marco propio de la Fundación que traduce los estándares internacionales de gobierno abierto a la gobernanza organizacional cotidiana.
El GAC parte de una convicción: los desafíos de integridad ya no pueden abordarse solo desde la norma o solo desde la denuncia. Requieren de organizaciones —del Estado, del sector privado, de la academia y de la sociedad civil— que se abran, dialoguen, rindan cuentas y actúen colaborativamente. El GAC es la manera concreta en que RIEA propone hacerlo, y es el paraguas metodológico común de sus tres motores.
El Estado Abierto se materializa cuando aterriza en decisiones concretas de instituciones concretas. Estos son los ámbitos donde la Red concentra su trabajo.
Herramientas digitales, expedientes electrónicos abiertos, interoperabilidad de sistemas y auditoría en tiempo real.
Modelos replicables de gobierno abierto municipal, participación vinculante y datos abiertos territoriales.
Seguimiento del ciclo completo de casos, publicación de resoluciones en formatos accesibles y participación ciudadana en las políticas judiciales.
Extensión de los principios GAC a empresas, en articulación con la Ley 20.393 y la Ley 21.595 sobre delitos económicos.
RIEA articula su agenda de Estado Abierto con los espacios regionales e internacionales que orientan la conversación pública sobre integridad y gobierno abierto en América Latina. Especialmente relevante es el diálogo permanente con ILPES-CEPAL —donde nuestro Vicepresidente de Estado Abierto se desempeña como consultor internacional—, la Alianza para el Gobierno Abierto (OGP) a la que Chile se sumó en 2011 y ha entregado seis Planes de Acción, y con los marcos OCDE y ONU sobre integridad institucional.
El lanzamiento oficial de RIEA en CEPAL —previsto para 2026— es un hito que consolida este posicionamiento y proyecta la agenda chilena en la región.
Si tu institución, organización o proyecto busca implementar los principios de Estado Abierto —o el enfoque GAC en el ámbito corporativo—, podemos acompañarte con metodologías probadas y articulación regional.
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