Motor 2 · Impulsa la acción

Contraloría Ciudadana.

La Contraloría Ciudadana es la cara que la ciudadanía toca. Transforma la evidencia técnica del Observatorio en acción colectiva: recibe denuncias con resguardo del denunciante, mantiene un mapa público de casos, articula incidencia con instituciones de control y conecta a las personas con la información que necesitan para fiscalizar la gestión pública.

Propósito

Vincular a la ciudadanía con la RIEA para proteger los recursos públicos.

Existen canales estatales —Contraloría General, Consejo para la Transparencia, Fiscalía, denuncia.cl— y medios de investigación periodística. Lo que aún no existe con fuerza en Chile es un actor independiente, técnico y ciudadano que conecte la evidencia con la acción: que reciba reportes, los procese con metodología trazable, los devuelva a la ciudadanía en lenguaje claro y haga seguimiento del ciclo completo. Esa es la Contraloría Ciudadana.

Seis principios rectores

  • Protección al denunciante. Anonimato real por defecto, mínima recolección de datos personales y separación lógica entre identidad y contenido del reporte.
  • Transparencia metodológica. Cada caso publicado explica de dónde salen los datos, qué se hizo con ellos y qué falta por hacer.
  • Independencia. La plataforma no responde a intereses partidarios ni de gobierno de turno; los criterios editoriales y técnicos son auditables.
  • Lenguaje ciudadano. Cero tecnicismos innecesarios. Si una persona sin formación legal no entiende, lo reescribimos.
  • Accesibilidad. Cumplimiento WCAG 2.1 AA, soporte para lectores de pantalla, contrastes adecuados y compatibilidad con conexiones lentas.
  • Datos al servicio de la acción. No publicamos datos por publicar; cada visualización tiene un llamado a la acción.
Cómo funciona

Cuatro funcionalidades centrales.

La plataforma se diseña como una herramienta digital con experiencia móvil primero, donde cada función se conecta con las demás para ofrecer un ciclo completo de denuncia, seguimiento, formación y comunidad.

Canal de denuncia ciudadana

Flujo en cinco pasos: orientación según tipo de hecho, relato guiado, carga de evidencia con limpieza de metadatos, elección de modalidad (anónima, seudónima o identificada) y entrega de código de seguimiento. Backoffice con triage por sensibilidad, sector y región; comunicación cifrada con el denunciante.

Mapa y dashboard público

Visualización agregada de casos por región, sector e indicador, alimentada por el Observatorio. Pensada como una herramienta pedagógica: cada visualización cuenta una historia accionable y permite descargar el dataset abierto que la sustenta.

Formación ciudadana

Píldoras formativas (videos cortos y guías) sobre derechos ciudadanos, Ley de Transparencia, Ley del Lobby, compras públicas y protección al denunciante. Los contenidos los curan la Academia y el Observatorio.

Comunidad e incidencia

Sistema de alertas temáticas o regionales para personas interesadas en seguir casos. Apoyo a peticiones y campañas de incidencia coordinadas con organizaciones aliadas y medios.

Para quién

Tres perfiles prioritarios.

La plataforma se diseña en torno a tres personas-tipo identificadas en el documento estratégico de la Contraloría Ciudadana. Cada perfil necesita herramientas distintas, pero comparten el mismo principio: protección, claridad y acción.

Persona 1

María, vecina dirigente

Cree que su municipalidad pagó un proyecto que nunca se ejecutó. Tiene fotos, una factura filtrada y voluntad de denunciar, pero no quiere ir a la fiscalía. Necesita un canal en español simple, accesible desde el celular.

Persona 2

Tomás, periodista de investigación

Sigue licitaciones municipales y cruza datos de Mercado Público con presupuestos. Necesita acceso rápido a casos documentados, exportación de datasets en CSV/JSON y un contacto verificado dentro de RIEA.

Persona 3

Claudia, funcionaria pública

Jefa administrativa que detectó un patrón de contrataciones irregulares. Necesita garantías técnicas serias, orientación legal sobre la Ley 20.205 (protección del denunciante) y la Ley 21.121.

Articulación

Cómo se conecta con los otros motores.

La Contraloría Ciudadana no genera evidencia primaria: esa es función del Observatorio, que le entrega datasets, indicadores y casos documentados que se transforman en mapas y dashboards públicos. Tampoco produce contenidos formativos por sí misma: la Academia aporta el currículum de las píldoras y los cursos a los que la plataforma deriva.

La Contraloría Ciudadana es, por diseño, la cara pública del sistema: el lugar donde la ciudadanía interactúa, denuncia, aprende y se organiza. Su rol es traducir lo técnico en accesible y lo accesible en acción colectiva.

Plataforma en desarrollo

Súmate desde el inicio.

La plataforma de la Contraloría Ciudadana se presenta como pieza ancla del lanzamiento de RIEA en CEPAL. Si tu organización quiere colaborar como aliada, contraparte técnica o financiar el desarrollo, queremos conversar.

Conversemos